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viernes, 7 de diciembre de 2018

MÉXICO CLAMA: ALTO A LOS ENEMIGOS DE LA PATRIA LIDERADOS POR LOS SEDICIOSOS MINISTROS DE LA SCJN CJF Y PARTIDOS POLÍTICOS ELECTOREROS.


MÉXICO CLAMA: ALTO A LOS ENEMIGOS DE LA PATRIA LIDERADOS POR LOS SEDICIOSOS MINISTROS DE LA SUPREMA CORTE DE JUSTICIA, CONSEJO DE LA JUDICATURA FEDERAL Y PARTIDOS POLÍTICOS ELECTOREROS.

Por los juristas mexicanos Francisco Salvador Pérez
–exjuez federal y exmagistrado federal− y
Giap Salvador Díaz. Twitter: @giapsalvador1

Oaxaca, México, 7 de DICIEMBRE de 2018.Los medios ya están exponiendo diversos acontecimientos que reflejan las acciones que están tomando diversidad de centros de poder interesados en las medidas que están siendo tomadas por los titulares del Ejecutivo y del Legislativo Federales para los programas de gobierno que empiezan a aplicar a raíz del uno de julio del año actual.
Dentro de ello se están promoviendo acciones de inconstitucionalidad por parte de fracciones partidistas que intervinieron en las elecciones presidenciales realizadas en este año, incluso por la Comisión Nacional de Derechos Humanos −CNDH−; esos procedimientos se encuentran promovidos ante la Suprema a Corte de Justicia −SCJ−.

Hay que destacar que quienes ejercen esas acciones de inconstitucionalidad −AI− alegan en contra del Poder Legislativo la inconstitucionalidad de la Ley General Sobre Remuneraciones de los Funcionarios y Empleados de la Federación −LGSRFEF− y su aplicación por parte del Presidente de la República y la Administración de la que es titular. Se debe tomar en cuenta que esos actos reclamados surgieron dentro de procesos constitucionales, legales y administrativos que se aplicaron para llevar a cabo la elección de los nuevo titulares de los poderes federales Ejecutivo y Legislativo; esos actos reclamados surgieron de una complejidad de procesos de carácter popular, electoral y político, mediante los cuales aquellos poderes efectuaron y consagraron compromisos de carácter público por todo el mundo conocidos; dentro de esos compromisos contraídos por los propios poderes como agentes electorales legitimados se encuentran precisamente el de establecer un sistema para que ningún funcionario público en México gane más que el Presidente de la República con motivo de los servicios que prestan a la Federación; al entrar en funcionamiento, el Legislativo Federal dio cumplimiento al compromiso mencionado y lo propio se advierte que está ya realizando el Poder Ejecutivo, por lo que lo que contemplamos es que se trata de actos que se encuentran dentro de un programa electoral debidamente legitimado por normas electorales vigentes, en que intervinieron precisamente los partidos políticos, ahora de oposición, por lo que mal pueden alegar que puedan resultar afectados sus intereses jurídicos quienes se dicen dolidos en las controversias constitucionales aludidas. Estos juicios administrativos debe considerarse que están promovidos de mala fe por constituir mera chicanas con que se suelen comportar en los juicios quienes hacen valer las argucias legaloides a su disposición. Como partes procesales en los asuntos en cuestión además de los promoventes debe tenerse al titular del Poder Ejecutivo, a las demás autoridades administrativas que están dando cumplimiento a las normas combatidas, así como a quienes representan legalmente los intereses jurídicos de quienes resultan afectados por las acciones de inconstitucionalidad, es decir, los intereses sociales y los de orden público; no sabemos si estos afectados van a estar debidamente representados en los juicios. Debemos señalar que de los hechos, notorios y públicamente conocidos, se advierte que los promoventes de los juicios por lo expuesto carecen del todo de interés jurídico alguno, por lo que al efecto las AI carece de la debida fundamentación; lo mismo cabe decir de quienes pudieran ser los afectados directos como son los jueces, magistrados y demás funcionarios federales a que se refieren las demandas; por lo que hace a los ministros de SCJ , éstos aparecen como interesados directos en los actos reclamados en las acciones de inconstitucionalidad; el mismo Presidente de la SCJ Luis María Aguilar Morales −LMAM−, quien de manera indecorosa y en agravio a México al mismo tiempo desempeña y ha venido desempeñado el diverso alto cargo de Presidente del Consejo de la Judicatura Federal −CJF− y otros jueces ministros de la SCJ de manera pública se han ostentado como afectados interesados directos en los acto reclamados, por lo que es todo el cuerpo en su integridad de ministros jueces de la SCJ los que se encuentran impedidos constitucional y legalmente para conocer de las AI en cuestión; cabe decir que es inminente, y por lo mismo muy grave, que esos ministros así impedidos legalmente para conocer de los casos decreten la admisión de los mismos y también la suspensión de los actos reclamados, esto último como una abominable patraña leguleya para beneficiar a los interesados en seguir ganando con toda impunidad hasta ahora de las altísimas remuneraciones que rayan en la perversidad, que exceden a las percepciones que recibe el Presidente de la República, tornándose así los ministros de la SCJ en vulgares violadores del orden jurídico mexicano, bajo pretextos frívolos como el de aducir en su beneficio personal la llamada división de los poderes públicos. Los ministros jueces aludidos por el papel que están desempeñando están violando principios y normas a fundamentales al intervenir como jueces y partes interesadas , lo cual repugna al orden jurídico establecido De conceder la suspensión de los actos reclamados los ministros jueces incurrirían en graves responsabilidades jurídicas y políticas, las que en su momento deben ser procesadas para deslindarlas. No se trata en el caso de una cuestión frívola como lo es mirar la cuestión de las litis como un problema de división de poderes. El caso implica una cuestión fundamentalmente política que mira a deslindar los problemas controvertidos como una cuestión no de jurisdicciones o de deslindar meras competencias, que es a lo que se refiere la mal llamada doctrina de la división de los poderes. Es muy cómodo aducir que en ese terreno la competencia recae en la SCJ; de lo que se trata es de un problema de naturaleza política mayor de rectoría de Estado, es una cuestión de Estado. En el régimen republicano vigente en México es el titular del Poder Ejecutivo el que rige y gobierna las cuestiones fundamentales de Estado, que no es una cuestión de división de competencias o de división de poderes; se trata de que el Poder Ejecutivo como Rector del Estado soberano con el acompañamiento de los otros poderes dirija y dirima una cuestión fundamental para el país como lo es el programa electoral que fue mandatado por el pueblo de México en el proceso del uno de julio de este año actuando al efecto el Presidente de la República como un rector del Estado en su integridad. Es obvio que los ministros de la SCJ se están extralimitando en el ejercicio de su atribuciones, coludidos como están con intereses de los partidos políticos que resultaron perdedores en el proceso electoral mencionado, lo cual es lamentable. El Presidente de la República y el Legislativo Federal tienen la palabra para defender los intereses del pueblo definidos den dicho proceso electoral, potestad a la cual no pueden abdicar, para lo cual, mediante la prudencia y el patriotismo deben poner un hasta aquí a las actividades sediciosas de los agentes que están promoviendo y llevando a cabo las acciones subversivas en detrimento de los intereses nacionales; tienen las herramientas jurídicas y políticas eficaces y necesarias que deben aplicar llevando las cosas a la paralización y sometimiento de las encumbradas personas que creen que el Estado está para proteger , escudar y servir a sus intereses inconfesables y mezquinos . De otra manera el pueblo de México que determinó el rumbo del país en el pasado proceso electoral resultará defraudado y humillado. Los vendepatrias no tienen cabida en el México republicano y democrático que nos legaron Hidalgo y Vicente Guerrero; Juan Álvarez y Benito Juárez; Ricardo Flores Magón y Francisco Villa; Emiliano Zapata y los grandes próceres independentistas latinoamericanos.


jueves, 11 de diciembre de 2014

Se trata del típico tartufo, santurrón, lambiscón y falsario.

Se trata  del típico   tartufo, santurrón, lambiscón y falsario.   11diciembre2014




Los  diarios  del  país  publican   el día de hoy 11 de  diciembre  de 2014 las  parrafadas dichas por Luis  María   Aguilar  Morales   en su carácter de  ocupante  del encumbrado, inmerecido  e ilegítimo  cargo  de  ministro  de la Suprema Corte  de Justicia  (SCJN). Encumbrado  porque  la SCJN  ya  es un organismo  totalmente  superado  por los graves  problemas de México.  Por la decadencia  del sistema, quienes integran la Suprema  Corte  se  han vueltos verdugos del  país. Ese  tribunal  todos  los días  realiza  una  labor  que tiene por  objeto   desvirtuar la  Constitución,  destruir   a  México   y a la  Nación,  como   en  efecto así lo  ha  estado haciendo desde  hace muchos años los  llamados ministros de. Estos altos  y sobre todo  lucrativos cargos  son totalmente ilegítimos  porque  son contrarios  a los intereses de la Nación. Bajo  esta  premisa dicho  individuo  no  tiene  ninguna  autoridad para hablar  de justicia,   de Estado de Derecho, de  respeto a los derechos  humanos,  porque en su labor   como juez  se ha dedicado precisamente a todo lo contrario, a pisotear  el sentido de los valores  que  envuelven  dichos conceptos. Se trata  del típico   tartufo, santurrón, lambiscón y falsario.   Cobijado por el sistema putrefacto,  sabe engañar   cuando le  conviene. En  sus  resoluciones,  violando   todos los principios  jurídicos,  cuando se trata de  quedar  bien con el poderoso, suple de manera arbitraria  las  graves  fallas   de una de las partes  interesadas  para  quedar  bien  con el poderoso;  esta  manera de actuar   constituye  un grave delito, grave  enfermedad  de la cual padecen todos  los ministros  de la  Suprema  Corte, pero vivimos  en el país en que los  poderosos  actúan  impunemente.   Este sujeto  Luis  María  Aguilar  Morales  estuvo  y  está   descalificado jurídicamente  para  ser  ministro de la  Suprema  Corte. Porque en  México  a los  lambiscones se les  premia   con los  más altos  sitiales, dicho  sujeto, durante   muchos  años,  mientras  fue  presidente   de la  Suprema  Corte Vicente  Aguinaco Alemán,   tipo mimado  por  Ernesto  Zedillo  –vaya pifia garrafal–,  violando la  Constitución desempeñó   dos  cargos   de la Federación, el de  Oficial  Mayor  de la  Suprema  Corte  y el de  Secretario  General  de la  Presidencia de la  Suprema  Corte.   Este  abuso del poder también  constituye  un delito; de ello  nunca  fue  investigado este personaje,  y  en cambio  fue  premiado  con  el cargo  pingüe   y rateril   de   consejero de la Judicatura  Federal,   cargo  desde el que se dedicó   a  atropellar, a ofender   y a lesionar  gravemente  los derechos   de  jueces   y magistrados  federales  y a saciar su ego  patológico,  ya que por su ineptitud y tosudez se trata   de un  personaje   predispuesto a crear  al país  problemas graves y gratuitos;    de  modo, pues,  que este sujeto,  como  fue su  costumbre burocrática  enfermiza, de dedicarse  a engañar   llenando   sus    proyectos y resoluciones  de vácuas, inconsistentes  e ilógicas  parrafadas, para  suplir   sus   graves deficiencias   humanas y para  quedar  bien  con alguien. Por  haber sido  consejero de la Judicatura está  totalmente descalificado  para ser ministro de  dicho tribunal, pero los leguleyos  se  sientan  en los  principios  leguleyos,  oh santa impunidad, –¡Oh,  Francisco de  Quevedo!:  
Las  leyes  con  que juzgas, ¡oh Batino!,
menos   bien las  estudias   que las  vendes;
lo que te  compran solamente   entiendes;
. . .
y al compás   que la  encoges  o la extiendes,
 tu mano para el fallo  se previno.
No sabes  escuchar  ruegos  baratos,
. . .
No te  gobiernan  textos, sino tratos.
. . .
Pues  que  de  intento  y de  interés  no mudas,
O lávate las  manos  con  Pilatos,
o, con la bolsa,  ahórcate   con Judás –